Los Riñones

Carlos Durana Ph.D., M.Ac. practices acupuncture in Washington D.C., Reston, Virginia, and in Bethesda, Maryland.

Los Riñones y la Vejiga

Desde el punto de vista de la medicina tradicional China, cada una de las cuatro estaciones es una concentración de u tipo particular de energía. El paso del tiempo marcado por las estaciones implica kan sucesión de un tipo de energía u otro (Larre, Schatz & Rochat de la Vallee, 1986). Esta misma sucesión, este movimiento, ocurre dentro de los seres humanos como un principio organizador de vida. La energía del invierno es similar a la energía de las funciones de los riñones y de la vejiga. A través de estos órganos y sus energías encontramos que el invierno llega dentro de nosotros.

En esta sección exploraremos las funciones y actividades asociadas con los riñones y la vejiga. La metáfora del agua es tradicionalmente usada para comprender las funciones y las actividades influenciadas por estos órganos y sus caminos de energía.

Estas funciones, actividades y sus correspondientes partes del cuerpo incluyen:

Físicamente – riñones, vejiga, el ano, la uretra, los órganos reproductivos y la sexualidad, el sentido del oído, saliva y otros fluidos, los dientes, los huesos y la médula ósea, el cabello, algunas hormonas, la columna vertebral y el cerebro, y el sistema nervioso.

Psicoespiritualmente – interiorización, almacenar, regeneración y gestación; recursos y reservas, herencia genética, conexión del pasado al presente y al futuro; consciencia de los límites y limitaciones; vitalidad, potencia, adaptación-capacidad de hacerle frente a las cosas-flujo y fluidez, voluntad, poder y ambición para llevar a cabo nuestro propósito de vida, fe, valentía y miedo; sabiduría, temor, gracia y rendición; profundidad y claridad de visión; y potencial inteligencia inconsciente y su uso.

Funciones de los riñones

Los riñones son vitales para nuestra salud. Desde el punto de vista de la psicología occidental, sabemos que ellos juegan un papel en la regulación del volumen de la sangre y fluidlos y en la producción de células rojas en la sangre, en el mantenimiento del balance electrolítico, en la regulación del nivel de glucosa en la sangre, en la regulación del balance ácido-base, en la desintoxicación o remoción de substancias tales como exceso de iones, urea y orina que no necesitan las células en la regulación de proteínas y formación de huesos.

Cuando el volumen de sangre aumenta, ellos estiran los receptores en las paredes de las cámaras atriales del corazón y las grandes arterias se hinchan; estos receptores envían mensajes a centro vasomotor en el cerebro el cual a cambio transmite señales a los riñones para aumentar la salida de fluidos. Las señales son enviadas también al hipotálamo en el cerebro para disminuir la secreción de la hormona anti diurética, y a cambio tiene un efecto en el incremento del fluido a través de los riñones. El resultado total es un mecanismo el cual ayuda a controlas el volumen de sangre y de los fluidos del cuerpo. Cuando los riñones fallan en la liberación de suficientes fluidos se produce un edema y una subida de la presión alta.

Cuando la presión arterial baja mucho, los riñones también producen una substancia llamada Renina. Esta sustancia actúa en una proteína de plasma (substrato de Renina) para separar la hormona angiotensinogenasa; esta sustancia es el contractor más poderoso de las válvulas, y contrae las válvulas de los riñones, causando que los riñones retengan agua y sal, y por lo tanto incrementando el volumen del fluido del cuerpo y elevando la presión arterial. La angiotensinogenasa también estimula la corteza adrenal para liberar aldosterona, una hormona que hace que los riñones disminuyan la execración de agua y sal, elevando como consecuencia le volumen de sangre o fluidos. El sistema Renina-angiotensinogenasa es un dispositivo poderoso y que salva la vida, el cual puede ayudar a que la presión arterial regrese a su valor normal durante una emergencia como un paro circulatorio, por ejemplo, o una hemorragia.

Estos mecanismos forman sistemas de corto plazo de control de la presión sanguínea arterial. El sistema de control de la presión a largo plazo consiste de un mecanismo de realimentación entre los riñones y el corazón. Un aumento de la presión arterial causa que los riñones aumenten su salida de fluido (orina). Esta pérdida de fluido reduce el volumen de sangre y el retorno de sangre al corazón el cual a cambio reduce el bombeo del corazón, ocasionando por lo tanto que la presión arterial vuelva a la normalidad (Guyton, 1979). Si la presión arterial cae demasiado, por otro lado, los riñones retienen fluido, el volumen de sangre aumenta, el bombeo del corazón aumenta y la presión arterial vuelve a la normalidad. Este es un mecanismo necesario a la larga porque cuando no está en equilibrio puede causar hipertensión (presión arterial alta), una enfermedad que puede aumentar el trabajo de carga del corazón y puede dañar las arterias por una presión excesiva, conduciendo a cambio a una arterioesclerosis o la ruptura de las vasos (por ejemplo, hemorragia cerebral o del os vasos de los riñones). La hipertensión puede ser ocasionada por el consumo en exceso de sal, por frustración o dolor, y por otros factores desconocidos (hipertensión vital).

Los riñones controlan la concentración de la mayoría de los constituyentes de los fluidos del cuerpo, y ayudan a desintoxicar el organismo a través de la excreción de productos terminales metabólicos tales como la urea y el ácido úrico. Cada riñón filtra el flujo de fluido a través de sus túbulos para que las substancias indeseadas pasen a la orina y las substancia deseadas sean reabsorbidas; lo último incluye agua, proteínas, amino ácidos, vitaminas, glucosa, electrolitos (iones de hidrógeno, sodio, potasio, etc.) La reabsorción de substancias de valor nutricional tales como proteínas y glucosa es esencial para mantener nuestra salud y vitalidad. Tanto como 30 gramos de proteína, por ejemplo, se filtran a través de los riñones cada día para que sean reabsorbidas por el organismo; una pérdida de esta proteína sería una gran pérdida para el cuerpo. Por lo tanto, los riñones juegan un papel importante en la regulación de proteínas y glucosa.

Por medio del regulamiento de la excreción de productos metabólicos finales, los riñones juegan un papel esencial en regular el balance ácido-base en el organismo. La concentración de iones de hidrógeno y de dióxido de carbono en los tejidos del cuerpo (balance ácido-base) influye en la velocidad de las reacciones químicas en el cuerpo, nuestro metabolismo. Una concentración muy baja de iones de hidrógeno, llamada alcalosis, causa un exceso de excitación en el sistema nervioso, por ejemplo, nerviosismo y espasmos musculares. Acidosis, por otro lado, es el estado creado por demasiados iones de hidrógeno en el sistema, causando una depresión en el sistema nerviosos central que resulta en depresión emocional, desorientación o estado de coma. Una concentración muy alta de iones de hidrógeno causada por la falla de los riñones puede eventualmente resultar en obnubilación de la consciencia y eventualmente coma. Los riñones junto con los pulmones y el intestino largo participan en el proceso de rectificar el equilibrio ácido-base en nuestro sistema para que nuestro cuerpo, mente y emociones puedan recuperar el equilibrio.

Los riñones también juegan un papel vital en la producción de sangre, la producción de células rojas de la sangre o glóbulos rojos llamada hematemesis. La producción de las células rojas está influenciada por el grado de actividad física, el aumento de la necesidad de oxígeno tal como en las grandes altitudes o en condiciones como la anemia o hemorragias. Sin embargo, niveles bajos de oxígeno, no tiene un efecto directo sobre la médula ósea, donde se producen los glóbulos rojos. En su lugar, niveles bajos de oxígeno, causan la formación de eritropoyetina, una hormona que estimula a la médula ósea para que produzca más glóbulos rojos. Niveles bajos de oxígeno causan la liberación sobre los riñones de una enzima conocida como el factor eritropoyetina renal, el cual actúa en la proteína plasma para producir eritroprotein el cual, sucesivamente, actúa sobre la médula ósea para producir glóbulos rojos. Si los riñones llegan a fallar, solo cantidades momentáneas de esta horma son producidas.

Los riñones influyen la formación de hueso al actuar sobre la vitamina D. La vitamina D juega un papel impórtate en la formación y absorción de hueso. Sin embargo, esta vitamina debe ser convertida por los riñones a 1.25-dihidroxi-cholocalciferol para que tenga un efecto sobre los huesos. En la ausencia del funcionamiento de los riñones, la vitamina D es ineficaz.

Otra conexión entre los riñones y la formación de hueso se encuentra ejemplificada por la hormona de crecimiento la cual estimula el aumento de una substancia, somatomedina (formada en el hígado y en los riñones) la cual sucesivamente promueve el crecimiento de hueso y cartílagos, hormonas, cerebro, sistema nervioso y huesos.

Desde el punto de vista de la medicina China tradicional, los caminos de energía de los riñones y la vejiga y sus correspondientes órganos, tienen una influencia sobre la función de varias hormonas, del cerebro, del sistema nervioso y de los huesos. En esta sección nos enfocaremos principalmente en el sistema hormonal.

Los sistemas nervioso y hormonal son los dos grandes sistemas que controlan el organismo. El sistema hormonal controla las funciones metabólicas, la velocidad de las reacciones químicas en las células y el transporte de substancias a través de las membranas celulares. Una hormona es una substancia química que ejerce un control fisiológico sobre las células del cuerpo. Algunas hormonas tienen efectos locales y otras tienen efectos más distantes. Las principales hormonas influenciadas por la energía de los riñones y de la vejiga y sistemas de órganos son: (1) las hormonas de la glándula pituitaria anterior (la hormona de crecimiento corticotropin), hormonas estimulantes de la tiroides y hormonas estimulantes del melanocito; y las hormonas que afectan la reproducción y la lactancia tales como la hormona estimuladora del follicle, la hormona latinizante y la prolactina; (2) hormonas pituitarias posterior (hormona antidiurética y oxitocina); (3) hormonas de la tiroides (tiroxina,triiodotironina y calcitonina) las cuales controlas la velocidad de reacción en las células; (4) hormonas adrenales (cortisol y aldosterona) las cuales afectan el metabolismo de la glucosa, proteínas, grasas y juegan un papel importante en modular el estrés y control de los iones que afectan el fluido celular, el volumen de sangre y la hipertensión; las hormonas epinefrina (adrenalina) y norepinefrina que tienen una función similar a la de los sistemas nerviosos simpáticos; (5) hormonas ováricas (estrógeno y progesterona); hormonas testiculares; hormonas paratiroides las cuales afectan la función del calcio, fosfato y vitamina D así como la formación de huesos y dientes; y las hormonas de la placenta.

Muchas de nuestras respuestas de comportamientos están influenciadas por partes del cerebro tales como el hipotálamo el cual afecta la producción de hormonas, la formación reticular y parte del sistema nervioso llamado autonómico (simpático y parasimpático). Aunque estas respuestas ocurren automáticamente, áreas más grandes del cerebro pueden alterar su función al inhibirlas o moderarlas. Las emociones también se ven influenciadas por estas funciones. Por ejemplo, la rabia estimula el hipotálamo el cual sucesivamente da la señal a la formación reticular y a la médula espinal para que causen una descarga masiva del sistema nervioso simpático (activando una reacción de alarma o una lucha o reacción de lucha), o una reacción de estrés del sistema simpático. Entre estos cambios se encuentran: incrementos en la presión sanguínea y flujo de sangre en los músculos para que se activen, incremento en el metabolismo celular y de la glucosa en la sangre y de grasas para el consumo de energía así como el aumento de la actividad mental y de la coagulación de la sangre. Una activación extra del cuerpo en estados de estrés nos permite desarrollar una actividad física más vigorosa (Guyton, 1979).

Bajo estrés el hipotálamo y las glándulas pituitarias liberan hormonas que consecuentemente liberan hormonas adrenales; esto tiene como consecuencia la represión de la función inmune. La forma como manejamos con factores estresantes influye el funcionamiento de nuestro sistema inmunológico. Buenas habilidades de afrontamiento y una actitud positiva incrementan la actividad natural de las células asesinas o linfocitos mientras que los estados emocionales negativos y pocas habilidades de afrontamiento suprimen el funcionamiento del sistema inmunológico, disminuyendo la actividad de las células asesinas o linfocitos. Los altos niveles de estrés y tensión que resultan de la sobre activación del sistema nervioso simpático también pueden causar depresión, ansiedad, impotencia y desesperación. En esto descansa la importancia de las técnicas y métodos tales como las imágenes, meditación, relajación y qigong que ayudan a reducir la hiperactividad de los sistemas nervioso y hormonal.

Riñones: un punto de vista tradicional Chino

El personaje chino que representa a los riñones sugiere la noción de firmeza y de algo que limita firmemente, en el sentido de sostener firmemente o de mantenerse de pié y aferrarse a las cosas importantes en la vida, como alguien que es sabio y experimentado (Larre & Rochat de la Vallee, 1992). Desde esta perspectiva, en el cuerpo humano, los riñones proporcionan una base firme para la vida para que la persona pueda mantenerse en pié. Como con el invierno, se dice que los riñones controlan un movimiento centrípeto y hacia abajo que reúne y ayuda a darle poder y estructura a la vida. Desde una perspectiva Occidental, esto es similar a la herencia genética la cual da la base y estructura para la recreación de la vida en el cuerpo. Parte de la influencia o poder de los riñones también incluiría los órganos reproductivos y la sexualidad, la audición, la médula ósea, la médula espinal, el cerebro y las “esencias” que hoy día las pensamos como hormonas y nuestra vitalidad. El poder de los riñones es también central para la habilidad de mantener y atesorar nuestra vitalidad y fortaleza para la posibilidad de producir algo. Por esta razón, los riñones y las funciones o energías asociadas son vistos como raíz profunda; los huesos y la médula son los aspectos estructurales de esta firmeza arraigada con la flexibilidad interna (médula). A partir de esta base y potencia (una fuerza contenida o vitalidad), el poder de la voluntad, la intensidad o la intención de una dirección, pueden aparecer, llevándose nuestra herencia y vitalidad, nuestra potencia, en ciertas direcciones –en su mejor momento- en el servicio de nuestro propósito de vida, nuestra naturaleza interna y nuestra autenticidad.

Este poder de voluntad, de retener y mantenerse firme, puede también asegura el sellado y el almacenamiento de lo que es esencial para la vitalidad, particularmente cuando los riñones están débiles. Entonces, sabiduría es la habilidad para conducir nuestra vida con sentido de saber cómo, voluntad fuerte, objetivo y claridad al mayor nivel posible. Toda esta fortaleza es encendida y activada por nuestro corazón y espíritu (Larre & Rochat de la Vallle, 1987).

Vejiga

El papel principal de la vejiga es almacenar y eliminar los fluidos en la orina. La vejiga es una vesícula muscular suave. El fluido entra en la vejiga desde los riñones a través dl uréter, y sale a través de la uretra. El esfínter externo de la vejiga, un músculo esquelético bajo control voluntario, permanece contraído para prevenir el goteo o salida involuntaria de orina hasta que se relaja durante la micción. Los nervios que emanan de las áreas de la segunda columna vertebral y de la región sacra de la médula espinal son los que hacen que la vejiga se contraiga o relaje.

En la medicina china, algunas de las funciones de la vejiga difieren de aquellas adscritas a la vejiga en la medicina Occidental, sin embargo de acuerdo a las dos, la vejiga mantiene funciones complementarias. Muchas de sus funciones son similares a aquellas adscritas a los riñones, tales como almacenar, poder, voluntad, desplazar, etc. Adicionalmente, la vejiga controla la cantidad y calidad del líquido en el cuerpo por medio de su función de eliminación o de inyectarla de nuevo al cuerpo, con la ayuda de los riñones, los líquidos necesarios para las células (Larre & Rochat de la Vallee, 1992).

El ideograma para la vejiga denota brillantez, esplendor (Larre, Schatz and Rochat de la Vallee, 1986); los textos de medicina China también la califican como tan “clara” como influyente junto con la claridad de los riñones y profundidad de pensamiento y visión. El camino de la vejiga es el más largo y tiene la mayor cantidad de puntos; sus puntos conectan con todos los órganos principales a lo largo del cuerpo influenciando así toda la fisiología del organismo así como también el sistema nervioso. Larre, Shatz & Rochat de la Vallee (1986) han sugerido que la colocación de la energía heredada que le ha dado la medicina China tradicional (lo que hoy día se refiere al DNA y estructuras genéticas) dentro del campo de las funciones de los riñones –y a través de la extensión, de la médula espinal al cerebro- puede ser análogo a lo ahora llamamos sistema nervioso y puede prever el entendimiento moderno de la información genética que conlleva el pasado al futuro del organismo, Los caminos de los riñones y de la vejiga en conjunto con el corazón, caminos de control y concepción, todos tienen una influencia importante sobre todo el sistema nervioso.

Miedo

Los escalofríos, ya sea por miedo o frio, están ligados con los riñones y la vejiga de acuerdo a la medicina China. El escalofrío es una reacción al “ataque patológico” en el cuerpo. Si el cuerpo está bajo la influencia de un exceso de frio o miedo, las funciones del riñón y de la vejiga y sus energías se debilitan y lesionan. El miedo también puede resultar de riñones y vejigas débiles. El temblor o la calidad sorprendente del miedo son representados por el carácter chino jing el cual representa susto. Parte del carácter representa un caballo, un símbolo de poder, pero también la calidad de un caballo que no está tranquilo y que es sensible al ruido. Para simbolizar el miedo, el carácter chino representa un corazón otro símbolo que representa el trabajo duro, como cuando el corazón palpita con miedo. También otro símbolo asociado con este carácter es otro carácter, una pequeña ave. Esta imagen expresa la vigilancia del pequeño pájaro, una cualidad que es necesaria para preservar la vida y percibir el peligro (Larre & Rochat de la Vallee, 1996).

Una ausencia de miedo es perjudicial ya que no somos capaces de ver los peligros reales, y podemos carecer de claridad y distorsionar nuestra percepción. Un miedo normal, como el de un pequeño pájaro, es una emoción saludable, una forma de voluntad que puede ayudarnos a estar atentos, cautelosos y vigilantes. También nos da la vigilancia necesaria para atender el despliegue de nuestros pensamientos y sentimientos importantes, nuestra vida emocional y psicológica; la búsqueda de nuestra vida interior es un proceso de internalización, yendo hacia adentro y prestando atención a nuestros desplazamientos internos. Esta atención y movimiento internos son similares a lo que pasa con el invierno. En invierno, somos movidos para prestar una mayor atención a nosotros mismos; nuestra energía se derrama por dentro; estamos forzados a ser más auto-enfocados. Preocuparse por almacenar y auto-preservación es vitalmente importante para nuestra sobrevivencia así como para nuestro desarrollo psicoespiritual.

En el miedo así como en el estar asustado, existe energética, experiencia y físicamente una ruptura en la comunicación entre el pecho y el abdomen bajo, los riñones y el corazón. Un bloqueo o separación ocurre a nivel del abdomen superior y diafragma. El corazón late más rápido (como si su energía careciera de una base más baja) y el abdomen bajo se hincha como si los fluidos se desplazaran hacia abajo.

Si esto no se atiende, la separación entre el pecho (corazón) y el abdomen bajo (riñones), aludida antes produce desequilibrios y una patología en nuestro cuerpo, mente y emociones. La experiencia del miedo es descrita a veces en los libros de texto Chinos como el sentimiento de estar siempre atento, el sentimiento de alguien “al borde de ser arrestado…una sensación de un corazón suspendido…un tipo de pánico, como un hombre en arena movediza” (Larre & Rochat de la Vallee, 1996).

Otras sensaciones pueden incluir jadeo, un shock (una dispersión de nuestro espíritu), garganta apretada y seca, agitación y malestar alrededor del corazón, aprensión, preocupación, flaccidez (como con diarrea); en una etapa más avanzada, la agitación de la base de uno puede ocurrir, pérdida de solidez de vida y ser incapaz de recuperarse como sería en un caso de locura.

Restablecer el equilibrio después de haber experimentado una separación y la ausencia de circulación entre el corazón y los riñones y el abdomen bajo y el pecho, la voluntad y la valentía nos ayudará a superar nuestros miedos. Al escoger ocuparnos del nuestra respiración, por ejemplo, en lugar de ocuparnos de nuestro miedo, podemos recuperar algo del balance. La función de centrarse y de poner los pies en la tierra influenciada por las funciones y energías del estómago y del bazo y páncreas es esencial para restablecer la comunicación. Ya que estas energías alimentan el abdomen medio e influye el pensamiento reflexivo, nuestro centro y reflexión sobre nuestro miedo puede llevarnos al origen del problema. Mediante la respiración profunda, centrarse y poner los pies en la tierra y reflexionar así como el ayudar conscientemente la integración energética del corazón y vientre inferior, podemos aprender del miedo y transformarlo en coraje y fe.

“Coraje es la resistencia al miedo, dominio del miedo, no ausencia de miedo”

Mark Twain

Agua

La idea del agua es una metáfora muy útil en la medicina China que describe la multitud de las funciones y actividades asociadas con el invierno, los riñones, la vejiga y sus caminos de energía asociados a diferentes niveles dentro de nosotros. Cuando pensamos en agua reconocemos su adaptabilidad a medida que toma la forma de cualquier recipiente. Por su propia esencia, el agua se adapta; es flexible. Cuando somos adaptables –en el flujo- no hay lucha, ni esfuerzo. La imagen del agua puede ayudarnos a conducir nuestra vida en una situación difícil; algunas veces necesitamos aceptar la situación, ir con el flujo de la misma y actuar apropiadamente y no con miedo, rabia y evasión.

En la tradición China esto es conocido como Wu-Wei, la acción de la no acción. Cuando no seguimos el flujo, la vida se vuelve un tormento, una lucha cuesta arriba que resulta en el agotamiento de nuestras reservas y en la pérdida de la voluntad –“No puedo seguir”. Olvidamos que puede haber un desafío o una lección en esa situación o el e problema que necesita ser descubierta. Al proceder con precaución, centrados y abiertos a la descubierta, podemos avanzar a través de lo que parece difícil y conseguir con ello sabiduría. Necesitamos recordar que solo hay un Creador y que somos participantes de esa creación. Cuando nuestras acciones (voluntad y espíritu) están en sintonía con aquellas de Tao (movimiento natural de la vida, Espíritu, Dios, etc.) la vida es más fácil y no hay un derroche o disipación de nuestra energía vital, por lo contrario, hay una reposición de esas reservas. Entonces las “aguas” de la mente y del espíritu son abundantes, calmas y claras.

También debemos mirar el lado contrastante del agua y no dejar que la suavidad y adaptabilidad del agua sea engañosa. El agua tiene su lado duro y destructivo también. Piense en el poder del agua para desgastar las rocas con el paso de los años o del poder incontrolable de las olas de la marea mientras destruyen comunidades enteras. Podemos escuchar el poder del agua si escuchamos el oleaje del océano, aun así la emoción asociada con la idea del agua es el miedo, y es apropiada. Imagine el miedo a mucha agua, el miedo de ahogarse o de ser abrumado; o el miedo de muy poca agua, estar perdido en el desierto sin nada de agua; o el miedo de morir, el miedo de ser pobre.

A medida que estamos más en sintonía con nosotros mismos, más conscientes de la cantidad y calidad de la fuerza de nuestra vida, de nuestros límites y nuestras reservas, crecemos más saludables. La calidad de la vida como la atendemos en el seminario de otoño es esencial no solo para nuestra sobrevivencia pero para nuestra prosperidad y para tener una vida más rica y profunda y con sentido de importancia. La cantidad apropiada de agua o fluidos en nuestro cuerpo es esencial para nuestra salud. Tan importante, o tal vez más importante, es la calidad de esos fluidos en nuestras células en cada uno de nuestros órganos. Igualmente, la calidad de estos “fluidos” en nuestra emoción, mente y espíritu. La pureza y calidad evocada por el agua es bien conocida en muchas religiones como una idea y símbolo para representar limpieza y purificación de nuestros espíritus. Esto es reconocido en la Acupuntura tradicional: puntos con nombres tales como Primavera Burbujeante en la bola del pié, Mar Iluminado en el tobillo interno, Almacén de Espíritu en el cuerpo que puede ser usada para mejorar la calidad de estas “aguas” físicas, mentales y espirituales.

Un poema por Chuang Tzu transmite este significado del agua como un símbolo y calidad de nuestra vida interior:

Los peces nacen en el agua
El hombre nace en Tao
Si los peces, nacidos en agua,
Buscan las sombras profundas
Del Lago y Pozo,
Todas sus necesidades
Son satisfechas.
Si el hombre, nacido en Tao,
Se hunde en las sombras profundas
De la no-acción
Para olvidar agresión y preocupación,
Nada le falta,
Su vida está segura.
Todo lo que el pez necesita
Es perderse en el agua.
Todo lo que el hombre necesita
Es perderse en Tao

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*